▣ MANIFIESTO INSURRECTO
I
Burla
de lo real como ornamento de esta farsa. Pan y circo de modernidad. Magnicida
premonición. Desvelamiento o revelación. Historia que no es manipulación.
Verdad metafísica o alteración animal. Mundo en derredor. Plano de proximidad.
Utopismo versus idealismo. Cultura salvaje, destronada la razón. Convicciones a
fuerza de acciones. Pantonomía y autonomía contra toda forma elemental.
II
Atraviesa
el ser humano, no sin cierta incomprensión, tiempos de laxitud en renovado
paradigma. Descifrando algoritmos sin sentidos en coordenadas que licuan
valores, evalúa sinónimos de un nuevo orden mundial. Vértigo antropológico de
incesante transcurrir, hundido en lo más profundo de su desconcertante lodo
virtual.
III
Como
rutina cíclica de vida, falsas promesas para esta impiadosa ruleta social.
Antinomias de un abismo irreductible, salvajemente injusto. Apetito de riqueza
y opulencia material, confortable a resguardo bajo el cual hospedarse.
Maquinaria fría, olor a muerte y voracidad de olvido. Piadosa pobreza de
espíritu en su anverso, buscando cobijo bajo un millón de estrellas.
Incomprensible ecuación para todo aquel sistemáticamente expulsado de un juego
que devora a su más débil eslabón.
IV
Enigmático
crucigrama de palabras, ABC sin fechas de vencimiento. Como gemas preciosas, el
valor intrínseco que portan hacen a la vida de todo escritor. En sus capas más
profundas se animan, por algún extraño modo, a espejarse hasta la mímesis.
Sentidos trastocados, su significado y significante revelados a la luz del
tercer milenio. Lenguajes del nuevo mundo que se articulan, bajo una irónica
realidad envuelta en humo inmaterial.
V
Sistemas
universales puestos en duda. Se atraen los opuestos absolutistas del sí y el
no. ¿Es una doble afirmación una negación?
Valores relativos como síntoma de un tiempo. Estimaciones tan
corrompidas, como antónimos que en su naturaleza se repelen. Actos graficados
en soez moral, como adjetivos reversibles para describir conductas humanas más
allá de lo incorrecto, se sabe que la vara con la que midas es la misma con la
que serás medido.
VI
Imperialismo
terrenal de protocolo dogmático. Esclavos rompiendo cadenas en fútil
compromiso. El colmo de la paciencia y la paradoja de toda esperanza. Turbulentas
aguas divididas de la trágica condición humana.
VII
La
esencia de la ciencia, un hueco latente colmado de horrores y fracasos de un
mundo arrítmico. Razón que prefiere la destrucción, algoritmo mecánico de
ventajosa ambición.
VIII
Nuevo
homo sapiens, pende su vida, insensata. Entre coincidencias improbables y
albedríos de toda elección consciente. Rima en su desmedida cadencia,
balanceándose en un magma de peligros flotantes.
IX
Examino
un mapa del tesoro como búsqueda que no conduce a nada. Inasequible al
desaliento, mi imaginación inflamada pergeña el escape imposible de una prisión
sin fronteras. Se rebela la incomodidad ante el pensamiento replicado y
prefiere la hidalga extinción a la complicidad mercenaria. Arquetipo de otredad
no reconocida y monstruosidad instaurada por una rueda de poder maquiavélica.
X
Nuestra
realidad simultánea expandida funda nuevos imperios. Metódica locura como imperioso
salvataje al apagón trascendental. Dispersión y negación, como almas en
tránsito observando un cuerpo que cae. Quietud exasperante, maridaje de miedo y
compasión. Camino cerrado y destino incierto. Enjambre sacudido por el viento y
partícula de paisaje arrollado por incomprensible suceso.
XI
Síntomas
de un tiempo circular sin hitos, hiatos ni paréntesis, discurrir de horas sin
eslabones ni calendarios. Paradigma que se asoma al abismo de lo siniestro. Era
distópica de polvo de nieve y sol desvaneciendo. Soluciones en masividad
doméstica y obediente sumisión humana. Como la amnistía de un daño irreparable,
ingerimos píldoras para la decepción.
XII
Viaje
al país del nunca jamás, donde la anarquía reina por sobre las colinas sin valle
sagrado. Un rapto monárquico bañado en sangre y el tiempo monetizado. Un pueblo
que brama y un mundo en llamas que erosiona la última frontera.
XIII
Un
artefacto anti-monotonía para el arte de facto de la revolución. ¿Actos de
justicia? Tiempo detenido, derretimiento moral. Degradación humana y
fagocitación civil. ¿Instinto de supervivencia? En el umbral de un metal
floreciente, el silbido de una bala disparada. Polvo diseminado, madera talada,
urbe transformada, palacio incendiado. ¿Igualdad de condiciones? Misantropía.
XIV
Como
fuerzas centrífugas pugnantes, despierta la pregunta un vendaval de
contradicciones. Revelada y envuelta en el viento, muta la piel sin jamás
aquietarse ni encontrar comodidad alguna. ¿Puede un ruido aturdidor convertirse
en una verdad liberadora?
XV
Tiempo
cargado en la memoria que promete justa recompensa si condena lo impuesto y
naturalmente incuestionable. Blasfemia en ánimo pecaminoso por derribar el mito
instaurado.
XVI
Orbe
deleitable que gravita sobre un destino incrédulo. La energía poética ensaya
paliativos velados como drogas de dispersión para toda raza débil. Escape inútilmente
trunco al grave peso existencial.
XVII
Ansia y avidez en suaves ondulaciones, más te
limita todo aquello que libera su apogeo. Deseo de superación que tuerce la
inercia de la acción sin reacción. Etéreo principio que renuncia al dinero como
la medida de las elecciones de vida de un hombre.
XVIII
Promesa
de cura de un mal mayor, advertencia de secuelas en forma de implantes
neuronales. Clavo ardiente que se aferra a pantallas táctiles como dogmas de
fe. Docilidad sometida, perversidad como cualidad natural y educación para la
sinrazón clonada. Distancia social y nuevo orden mundial programado. Aceptación
que no es redención.

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