Ir al contenido principal

ESTO LO ESTOY ESCRIBIENDO MAÑANA / Memoria de Elefante (Diálogos del Escritor Fragmentado)

 




I

Silencio, me llevo bien con él. Preciado mecanismo de ignición creativo…suelo encontrarlo en este lugar. El encanto de tan privado paraíso costero me devuelve la calma, en tiempos como estos, tan inciertos. Lejos de la ciudad puedo verme mejor, observarme y escucharme. La mañana siguiente me encontró en la magia atemporal de mi refugio, sintiendo el cobijo que brindan estas reliquias a mi alrededor, también la postergada sensación de que no me alcanzaría la vida para volver a ellas una vez más. Quimera de todo lector voraz. Casi como un acto instintivo, me trajo hasta aquí la certeza de que, al amparo de estas paredes, pudiera hacer el intento de convertir en algo poco más que decente a cientos de hojas apiladas sobre la mesa. Inmóviles y amarillentas, parecieran pedirme piedad. Resolución. De pronto, una voz sacudió mis sentidos con una clarividencia y nitidez que me dejó estupefacto.

II

Como marionetas danzantes sometidas a tu divismo, a tu imposibilidad de brindarte al mundo, a tu rumiar constante atrapado en tu inverosímil laberinto. Te volviste un acérrimo guardián de tu propio arte. Y si bien pienso que tantas miradas y juicios estéticos existen como mundos posibles de percibir, insisto en si vale la pena buscar un vestigio de autenticidad en estos tiempos. Incluso en vos. En lo personal, veo tu último acto de huida como una declaración de principios creativos. Lo que no implica cobardía en su acepción pero requiere sagacidad en su interpretación. ¿La única verdad es la realidad? Como si una forma unilateral de percibir las cosas que nos rodean hubiere. Hablamos de realidad, en espejo y reflejo de una verdad alterada que proyecta universos paralelos y solo así puedo verte tan fascinante y visceral como narcisista y desmedido. No te asombren -si adivino tu gesto- mis palabras a esta altura, son solo un intento por arrinconar tu ego.  

III

Un writer's block considerable y una inútil cosecha de frustraciones acumuladas dicen lo suficiente acerca de la última página en blanco no resuelta. Mi mutis por el foro de la redacción tampoco simplificó el panorama. Al fin, es la infranqueable frontera creativa que levantamos frente a nuestra perplejidad el límite impedido de rebasar. Que paradoja, antes supo ser el próximo espacio a conquistar la medida necesaria de mi inspiración…

IV

Escribo contra el olvido mientras tu belleza busca formas de placer fugaz. Y creo que, de cierto modo, has extraviado la savia de tu antigua pasión, disuelta ya bajo los pliegues de la memoria que disimilan tu antiguo grado de inconformismo. Auténtico sinedoche en persona, oculto en tu fantasmal torre de marfil, otrora sagrado palacio de jade que solía cobijar tus inseguridades, ¿dormirás a la sombra de tu fama, opio de todo triunfador?

V

Era la autoridad y la omnisciencia del narrador oculto en su máxima expresión. Fuera de la acción pero alerta, me deslumbraba su control sobre las sensaciones y pensamientos de cada personaje, cual demiurgo creador. Un grado proporcional a su corrosiva cuota de misantropía. ¿Adónde has ido a parar, huraño y desarraigado lobo estepario? Delirio de J.D. Salinger, ¿Podrías mostrarme donde queda un rastro reconocible de tu agresividad? 

VI

De un año a esta parte, detenidos en tiempo y espacio, ¡llamábamos a esto avanzar! Poco pudimos de nuestro dilema resolver y dejamos atrás todo artificio evolutivo. Ahora, seguramente decores con tu inagotable fantasía un sinfín de personajes que colocarás bajo mi piel. Al menos habré logrado inspirarte…y no disimulo mi despecho si no puedo evitar la frustración. Es mi miedo mutado en confusión. Y el enojo que me provoca tu falta de determinación. O la contradicción latente al necesitar escribirte estas líneas. Quizás todo ello a la vez. Maldición. Medito aturdido mi círculo sin solución. Examino los bordes de mi sombra cansada de luchar contra sí misma y catalogo los daños de tu certero e impiadoso tiro al blanco. 

VII

Inspecciono mi enésimo encierro proustiano, pan de cada día y no es solo una figura retórica, arte de hablar y decir que solía dominar a la perfección. Oficio hoy habitado por fantasmas. Un refugio en silencio y último confinamiento como un gran experimento psicológico que tensa la cuerda más allá de lo aconsejable. Agobio de habitación a oscuras, intriga de cartas apiladas en el buzón, irritación de noctámbulo deambular, inquietud de duda escrutada jamás despejada, flujo permanente de soliloquio rondando la sinrazón. Un bucle de toxicidad en estado de alerta constante. Un agotamiento mental que exaspera toda calma evaporada en un fatal segundo final. 

VIII

Y ya ni siquiera una dosis de alcohol suficiente puede devolverme a la dicha que precede la incomodidad que me coloca en marcha. Al desajuste acumulado de tragedias y triunfos y su desprevenida resultante. Una suma de rencores y cuentas pendientes, el final anticipado de mi pura ficción. Dudo de mi voluntad, tan liviana y escasa, de querer torcer, digo mínimamente alterar, el rumbo del destino, encerrado en la propia zona de confort que coloca candado el motivo del trauma o escribe en una botella lanzada al mar el nombre de mujer que más le plazca.

IX

De extraños mecanismos. Cuando creo haber recordado todo, la memoria me demuestra lo contrario. Acabo por convencerme de que mis recuerdos se asemejan a un animal salvaje al que jamás podré dominar. Aquella noche no hallaba una convincente respuesta que explicara el origen del castigo autoimpuesto. Como la intransigente búsqueda de exonerar un perdón atávico y esa manía de aferrarse a toda frágil certeza. “¿Habré, finalmente, minado tus rígidas defensas?” Esas últimas palabras retumbaban sobre mi conciencia con una fuerza cósmica. A través de la ventana, podría observar como las nubes decoraban el paisaje. Ya no quedaban rastros del sol que había bañado la playa. Resolví que permanecería allí otro buen rato.

X

Nuestro lazo es indivisible: en cada éxito y fracaso, nos moldeamos a imagen y semejanza. Podría reconocerte como la suma de tus errores y virtudes, quizás como un mínimo gesto de gratitud luego de todos estos años. Tengo muy en claro aquello que no radica bajo tu obstinado control: toda creación solo es tal una vez debatida por el juicio ajeno. Culpable o inocente de la mirada que todo destinatario dirija sobre ella, ¿dónde quedó el sanguíneo pulso de tu escritura llevado al papel? Así, hacés lo justo y necesario para que pueda verte tan cliché, presto a la flagelación de todo artista torturado…parecieras en búsqueda de exonerar un perdón atávico. Y esa manía de aferrarte a tu permanente duda, como propósito de tu obra y el infinito poder que sobre ella conservás. Tu destino aguarda allí; también el mío.

 


Comentarios

Entradas populares de este blog

DIARIO DEL DÍA DESPUÉS - La Mutación de la Memoria

1/ Dime qué es lo que más te espanta dueña de mi pensamiento te advertí como mejor pude más te vale ser prudente antes de dilapidarme entero primero es lo primero en un cruce de caminos trágico y ausente extinguimos la ternura tan fantástico el agobio nos desangraba lento nunca perdí la memoria desamparado mastodonte y suelo hacer de mi vida un culto tanático va directo al corazón me arrasó la fiebre entrante de amores en amor errante años lentos como siglos en madrugadas como estas hiel amarga corre sobre la luna y ya no hay cielo que aguante por siempre jamás aun me maravilla tu entrega cuánto más dejo de pensarlo pudimos ser, indestructibles   2/  Esto no es un libro de autoayuda otra proeza en lunes de cacería mis labios van cocidos con alambre la incógnita fatal de nuestro tiempo sangre o vino bebo gastando daños en años amontonados el abismo de las horas dormidas gotea al corazón la noche antártica macerando el plan sobre la sien lo que se pudre nos desintegra de la sart...

DESHORAS

I Seguí escribiendo firmé nueva carta quemé viejas naves murió el mes después busqué tu sonrisa falló la respuesta recuerdos sin tiempo paisaje desierto soy barro y olvido nevó en aquel año reiné sin corona escupiendo más que menos palabras a mansalva II Fuerza de sazón en razón fuera de foco no es la línea perfectible lo que tus ojos contemplan son mis dedos, siempre tensan los extremos del renglón concluyendo es final nada más de mi entusiasmo polvo disuelto esparzo del futuro ayer soñado no es verdadero lo que destruyes un águila y tu estrella negra III Extraña inquietud y sobre la mesa diez cartas oblicuas prefiero sortear tormenta perfecta nada por decir podría atinar menos conveniente palabras que dañan por intrusivas es mi servilismo que siempre exagera amor en barrera perverso cruzarla IV Resuelvo en cansancio sin riesgo de elogio precipitaría abrupto el abismo herida abre en sangr...

INFINITO

  SIN PRINCIPIO NI FIN I Péndulo y tarot magia chamánica arcano enigma bendita poesía la carta natal instantáneo el cielo secreto guardado veo a Fénix en llamas abre al sol la llave agua de tu Escorpio del veintiséis de octubre de mil novecientos ochenta y cuatro   II ¿Dije todo aquella vez? nuestro Apocalipsis Now no hay victoria sin napalm desconsuelo es matinal temporada de sucesos fue perderme al mirarte sin tu seda mi desierto quiero un radiante oasis si la espuma disipada en mi boca se pronuncia               ¿una misiva es un misil? descendiendo por tu plexo alteré tu percepción infinito es para siempre III Acerté con mi pronóstico buen presagio de tormenta la palabra brota allí es el cambio universal afán de coleccionista la pequeña vanidad todo objeto de belleza cada hallazgo es singular tu prodigio natural el Big-Bang no vi venir desde aquel cont...